“Orden metal” ¿Cómo hacer limpieza en nuestro “armario mental”?

Si no ordenamos a ropa y los zapatos, éstos se acumulan y ocupan más espacio del que tenemos disponible en la habitación. Pues algo similar ocurre con nuestra mente.

Cuando decimos “armario mental”, nos imaginamos un cuarto lleno de historias pasadas guardadas en cajas, aunque no sea lo único que podamos guardar allí.

Tal y como ocurre con la ropa, el armario del cerebro excede su capacidad si amontona cosas. Cuando queremos sacar algo, todo se nos cae o se desordena. Ese es un claro ejemplo de que hay demasiadas cosas guardadas y que es momento de hacer una limpieza a fondo.


¿Qué tenemos que limpiar de nuestra mente?

Los traumas, las emociones negativas, los prejuicios, los estereotipos y los sentimientos que no nos producen felicidad.

A lo largo de nuestra vida vamos acumulándolos y guardándolos, esto nos forma como personas, pero también nos daña, nos lastima y no nos permite seguir adelante.

Muchas experiencias han sido erróneas y si bien ya no podemos hacer nada para cambiarlas, lo que si podemos decidir es deshacernos de ellas. Toma sólo lo bueno y lo que te sirva de aprendizaje y el resto, deséchalo.


¿De qué te sirven cientos de experiencias negativas acumuladas en cajas o bolsas?

¿Cómo haces para acceder a aquellos pensamientos que si te interesan, si el recinto está repleto de cosas?

Todo aquello que ocupa espacio vital pero que no se usa, dile adiós.

Cuando una idea es cambiada por otra, no guardes ambas.

Si una emoción negativa está ocupando el sitio que tendría que usar un sentimiento positivo, deshazte de lo que te amarga, te frustra, te enoja o te entristece.


No hay nada más bonito y satisfactorio que un armario ordenado…

¡Imagina lo bien que te sentirás después de limpiar tus cajones mentales!

Feliz semana.